Salvavidas, infectarse con otros coronavirus

27 de Febrero de 2025

Salvavidas, infectarse con otros coronavirus

Haber tenido un resfriado común causado por el beta coronavirus OC43 puede ser una garantía para sobrevivir al SARS-CoV-2

Promos_440 La resistencia que proporcionan contagios previos de coronavirus al sistema inmune

Haber padecido una infección con el beta coronavirus OC43 parece ser una diferencia clave entre quienes logran sobrevivir a la enfermedad grave de Covid-19 y quienes pierden la vida. Esta es la conclusión de un estudio realizado por más de 40 investigadores y publicado en la revista Science.

El beta coronavirus OC43, que está ampliamente distribuido por el mundo, es uno de los múltiples virus que causa una forma de resfriado común. Los síntomas que causa, de acuerdo con la Revista Mexicana de Mastología, son: malestar general, dolor de cabeza, secreción nasal, estornudos y dolor de garganta; algunos pacientes presentan fiebre y tos y clínicamente indistinguible de las infecciones causadas por un rinovirus, el virus de influenza A o el alfa coronavirus 229E.

El reporte en Science explica que, en las mediciones que hicieron, los pacientes que sobrevivieron a la Covid-19 y experimentaron una enfermedad más leve tuvieron una respuesta inmune específica de anticuerpos del SARS-CoV-2 que se desarrolló rápidamente, mientras que quienes no sobrevivieron tuvieron una respuesta inmune “embotada y retrasada”.

En particular, los científicos de diversas universidades estadounidenses (pero sobre todo de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachussets), detectaron que el desarrollo de la respuesta en los primeros tres días eran clave para la posterior evolución de la enfermedad, y que los anticuerpos específicos a la proteína S2 de la proteína espiga del SARS-CoV-2 resultaban fundamentales.

La proteína S2 está conservada en los beta-coronavirus, grupo al que también pertenece el SARS-CoV-2, lo que podría explicar la efectividad de esta “inmunidad cruzada”.

La infección previa al coronavirus OC43 parece generar, además de anticuerpos neutralizantes de la proteína S2, la posibilidad de que estos se acoplen a unos receptores llamados Fc, que activan a más células del sistema inmune, como los macrófagos, que literalmente se comen a los patógenos.