Por “barbarie de la violencia”, Iglesia de México llama a la oración
Una de las acciones propuestas para la Jornada de Oración por la paz es el "pedir por los victimarios, por sus vidas y la conversión de sus corazones"
La Iglesia de México no se ha librado de la violencia que se vive el país. Hace dos semanas, una primera afrenta obligó a colocar la mirada en ella, ante el asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui, Chihuahua, sin que hasta ahora el responsable haya sido detenido.
Es en este contexto que la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó una convocatoria para que religiosos y fieles se unan por la justicia y la reconciliación a través de una Jornada de Oración para la Paz.
Como parte de la convocatoria, firmada por la CEM, la Conferencia de Superiores Mayores Religiosos de México (CIRM) y la Compañía de Jesús en México, llaman a unirse para encontrar la paz ante “los asesinatos y desapariciones que diariamente se cometen en el país”.
De acuerdo con los líderes religiosos, este clima de violencia “son un llamado de Dios a unirnos para pedir por la paz”.
Lee también: La cruzada por la justicia de los jesuitas
“Convocamos a una Jornada de Oración por la Paz. Necesitamos estar unidos en este momento en que la indignación de nuestro pueblo, ante la barbarie de la violencia, nos están abriendo una puerta para la paz”, afirma el documento.
Se propone que en las misas que se celebren el próximo 10 de julio se haga memoria de los sacerdotes, religiosos y religiosas que han sido asesinados en el país, así como celebrar misas o realizar oraciones comunitarias en lugares significativos que representen a personas que han sido desaparecidas o sufrido de una muerte violenta.
También se propone pedir por los victimarios, “por sus vidas y la conversión de sus corazones” durante las eucaristías del 31 de julio.
La Iglesia Mexicana afirma que su apuesta es por el diálogo social para “construir un camino de justicia y reconciliación que nos lleve a la paz”. La convocatoria es lanzada después de una serie de situaciones de violencia en las que líderes religiosos se han visto involucrados.
Apenas este lunes el sacerdote Mateo Calvillo, perteneciente a la Arquidiócesis de Morelia, fue golpeado por un sujeto, a quien él identificó como un “sicario”.
“Me bloquearon el carro, me agredieron a golpes, el agresor debió ser un sicario”, indicó.
Mientras que la Fiscalía de Chiapas obtuvo una orden de aprehensión en contra del sacerdote tzotzil Marcelo Pérez, quien presuntamente estaría ligado con la retención y desaparición de 19 pobladores de Pantelhó por parte del grupo de Autodefensas El Machete.
Al respecto el sacerdote se dijo tranquilo al saber que no ha hecho nada mal; en tanto, afirmó que seguirá con sus actividades normales. CJG
ES DE INTERÉS |
Golpean al sacerdote Mateo Calvillo Paz en Michoacán
Suman 11 detenidos por caso jesuitas; «El Chueco» sigue libre
“Los abrazos ya no nos alcanzan para cubrir los balazos”, reclaman jesuitas a AMLO
Iglesia católica endurece reclamo por la violencia en México
La Portada | En México, jerarquía católica desafía al Vaticano