Inmunidad procesal legislativa: Pilar de la Democracia

4 de Abril de 2025

Jose Luis Camacho
Jose Luis Camacho

Inmunidad procesal legislativa: Pilar de la Democracia

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La inmunidad procesal, conocida comúnmente como fuero, es un concepto fundamental en el ámbito legislativo que permite a los representantes populares ejercer su labor con la libertad y la autonomía necesarias para cumplir con su mandato. En México, el fuero ha sido objeto de debates y críticas, pero es esencial reconocer que no se trata de un lujo o una ventaja, sino de una herramienta imprescindible para el trabajo legislativo.

El fuero legislativo otorga a los congresistas protección frente a procesos judiciales que puedan interferir en el ejercicio de sus funciones. Su propósito es salvaguardar la independencia del poder legislativo, garantizando que las y los congresistas puedan expresar sus opiniones y tomar decisiones sin temor a represalias judiciales o políticas.
Esto es especialmente relevante en un contexto donde la crítica y el cuestionamiento son inherentes a la labor de un representante del pueblo.

Lejos de ser una prerrogativa que busca encubrir a los legisladores de la justicia, el fuero es una garantía que permite el desarrollo de un trabajo legislativo efectivo y libre. En un sistema democrático, es crucial que los representantes puedan actuar en función del interés público, sin la presión de amenazas legales que puedan ser utilizadas como mecanismos de control o intimidación. La inmunidad procesal, por lo tanto, se convierte en un escudo que permite a los legisladores abordar temas sensibles y tomar decisiones difíciles que puedan no ser populares.

La existencia del fuero legislativo no es exclusiva de México; de hecho, se encuentra presente en muchas democracias consolidadas. En el Reino Unido, por ejemplo, los miembros del Parlamento gozan de inmunidades similares que les permiten debatir y legislar sin el temor a ser perseguidos judicialmente por sus opiniones. En Francia, el fuero también protege a los legisladores, permitiendo un espacio en el que se pueden discutir y proponer leyes sin interferencias externas.

Estas comparaciones demuestran que la inmunidad procesal es un componente esencial en cualquier democracia que aspire a ser funcional y representativa. La experiencia internacional sugiere que el fuero no solo es necesario para la protección de los legisladores, sino que también fortalece la confianza del público en sus instituciones democráticas.

A pesar de su importancia, el fuero ha enfrentado críticas en México, donde algunos argumentan que ha sido mal utilizado por ciertos legisladores para eludir la justicia. Sin embargo, es crucial distinguir entre el uso indebido de la inmunidad y la institución misma. En lugar de desmantelar el fuero, el enfoque debería centrarse en fortalecer los
mecanismos de rendición de cuentas y en garantizar que los abusos sean sancionados adecuadamente.

La inmunidad procesal, o fuero, es una herramienta esencial para el ejercicio del poder legislativo en México. No debe ser vista como un privilegio, sino como una garantía fundamental que permite a los legisladores trabajar en pro del interés público, sin miedo a represalias. Al observar el funcionamiento de democracias avanzadas como el Reino Unido y Francia, queda claro que la protección de los legisladores es un signo de madurez democrática. Por lo tanto, es necesario preservar y fortalecer el fuero, asegurando que los representantes del pueblo puedan cumplir su responsabilidad con total libertad y responsabilidad. En última instancia, la salud de la democracia mexicana depende de la capacidad de sus legisladores para actuar sin temor, lo que solo puede lograrse manteniendo intacto el fuero legislativo.

@jlcamachov

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