Golpe avisa estanflación

6 de Abril de 2025

Luis M Cruz
Luis M Cruz

Golpe avisa estanflación

luis m cruz

1.

O el presidente Trump afloja la presión, o el golpe arancelario hará mucho daño. Cual profecía autocumplida, el país, y quizás pronto el mundo, se perfila hacia una recesión, con o sin aranceles, sean absolutos o sólo “recíprocos”, en donde se pretende incluir impuestos como el del Valor Agregado u otras disposiciones excluyentes en petróleo, electricidad o alimentos transgénicos. Las expectativas ya estaban bajas y mostraban signos de desaceleración, todo lo cual se ha agravado por la hostilidad de quien reinterpreta la historia y desconoce el rol fundamental de los Estados Unidos en la estabilidad de la posguerra, ofertando prosperidad, libre comercio y democracia como la fórmula que evitaría las grandes conflagraciones por recursos, espacio vital o ideología, que es lo que había estado sucediendo.

2.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell –el equivalente al Banco Central en otros países— pausó la reducción de tasas que llevaría a la normalización y presentó el panorama de una economía incierta, profundamente transformada en sus posibilidades de “aterrizaje suave” por las políticas disruptivas de Donald Trump. Advirtió que los aranceles detendrían la economía y aumentarían la inflación, por más que las arcas del gobierno se colmen con los impuestos de entrada. Así, de poco servirían, pues el gobierno no es el mejor generador de riqueza en ninguna parte y donde hacen falta los recursos es en las tesorerías de las empresas, los verdaderos generadores de empleos productivos y por ende, distribuidores de riqueza mediante comercio, mejores precios y salarios.

PUEDES LEER: Aranceles y ajuste

3.

Lo que podría estarse generando es la temida “estanflación”, es decir, menor crecimiento y más inflación, algo que suele preceder a la pérdida de confianza y a una recesión. En ese sentido, la FED ajustó las perspectivas inmediatas de crecimiento del PIB de Estados Unidos para este año, de 2.2 a 2.1%, en tanto que la inflación iría acercándose al 3% en vez de declinar hacia el objetivo del 2%. Para 2026, será cosa de ver cómo cierra el 2025. Para tranquilizar a los inversores, empresas y consumidores es decir, el gran mercado, preocupados como están por la incertidumbre, la FED instó a la cautela y a la previsión, suponiendo que la inflación causada por los aranceles pudiera ser pasajera. Pero habrá desempleo combinado con una alta inflación, además de pausa al descenso de tasas de interés y por ende, dinero caro, todo un coctel que dinamita la confianza.

4.

Wall Street ha empezado a dar la voz de alarma por la estanflación inmediata, en tanto que el presidente Trump ha debido reconocer que habrá efectos desconcertantes por su política comercial, pero vale la pena pagar el precio (Fox News). Peor aún, otros funcionarios de la FED dicen que el PIB de Estados Unidos podría caer al 1.7%, lejos del 2.1% precautorio presentado por Powell. En una nota a sus clientes, el economista en jefe de JPMorgan, Michael Feroli, consideró que las proyecciones de la FED “fueron revisadas en una dirección estanflacionaria”. Es decir, habrá efectos y costos derivados del desorden arancelario propiciado por el tío Trump.

PUEDES LEER: Dinamitando el orden mundial

5.

A México, definitivamente, la aplicación de aranceles arbitrarios le afectará. Siempre se ha dicho que cuando los Estados Unidos pescan un catarro, por acá resulta pulmonía. Al respecto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) perfila el golpe arancelario para nuestro país, que habrá de resultar afectado en cualquiera de dos escenarios: en caso de aplicación moderada (no 25%, sino alguna cifra menor y no a todos los productos), México podría crecer un 0.1%, con inflación en 4.3% para 2025 y 3.4% para 2026. Pero si hubiera severidad (25% o más), entonces el golpe arancelario sería mucho mayor, llevando el crecimiento del PIB a números negativos de -1.3% en 2025 y sólo 0.6% en 2026, con la inflación disparada en torno al 5%. La recomendación obvia de la OCDE es la de mantener los mercados abiertos y buscar un mejor acuerdo, que bien pudiera lograrse en la revisión del Acuerdo Comercial Trilateral (TMEC).

PUBLICIDAD