El tiempo del Renacimiento Maya en Yucatán

4 de Abril de 2025

Víctor J. López
Víctor J. López
Abogado internacional mexicano, socio fundador de Sánchez-Labrador & López Martínez S.C. (SLLM) y actualmente Representante del Gobierno del Estado de Yucatán en la Ciudad de México. La firma es reconocida en América Latina por su enfoque en innovación, inversión extranjera y emprendimiento. Con una amplia trayectoria en el sector público y privado,Es miembro de la Barra Internacional de Abogados, miembro de la junta directiva de la Asociación de Abogados México-Estados Unidos y del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales.

El tiempo del Renacimiento Maya en Yucatán

victor j. martinez

El pasado 27 de marzo de 2025, Yucatán vivió un momento histórico, no sólo político, sino también simbólico. El Gobernador Joaquín Díaz Mena presentó el Plan Estatal de Desarrollo Renacimiento Maya 2024-2030, un proyecto que encarna la promesa de una nueva era para el estado, una era de renacimiento cultural, social y económico que pretende redefinir el futuro de la península. Este plan no es solo un conjunto de políticas públicas, sino un manifiesto ideológico, una apuesta por una nueva forma de gobernar que tiene su base en el pasado, pero mira al futuro con determinación.

El Plan fue concebido como un documento vivo, diseñado con la participación de la ciudadanía en los 106 municipios del estado. Está estructurado en siete directrices que funcionan como columnas estratégicas de acción:

1. Gobierno honesto, humanista y cercano al pueblo;

2. Bienestar social para la salud de todas y todos;

3. Educación, cultura y deporte como pilares del renacimiento;

4. Economía con prosperidad compartida y rescate del campo;

5. Infraestructura para un desarrollo territorial ordenado y sostenible;

6. Justicia, seguridad ciudadana y cultura de la paz; y

7. Pueblo maya: raíz y razón de ser.

Cada una de estas directrices sintetiza una visión de futuro con identidad, apuntando a cerrar las brechas históricas de desigualdad, construir cohesión, autoestima social y garantizar un desarrollo equitativo, territorial y ambientalmente sostenible.

Visión Política: un legado histórico: el “Carrillo-Puertismo” del siglo XXI

El discurso del Gobernador Díaz Mena recurre al legado de Felipe Carrillo Puerto, el gran ideólogo y líder político yucateco de principios del siglo XX, cuyo progresismo centrado en la justicia social y la reivindicación del pueblo maya resuena con fuerza en este proyecto de desarrollo. A través del concepto de “Renacimiento Maya”, se reivindica no sólo la identidad indígena, sino la importancia de incorporar a los pueblos originarios como actores centrales del desarrollo. En un México donde las brechas históricas entre clases sociales y regiones siguen siendo profundas, el renacimiento de la cultura maya es también la piedra angular de un nuevo contrato social. El Gobernador Díaz Mena no oculta que, en su visión, Yucatán debe asumir su rol como líder del sureste mexicano, pero bajo los valores de un progresismo humanista que permita que el crecimiento económico y la justicia social vayan de la mano.

Este renacimiento no es una simple nostalgia por el pasado, sino un reconocimiento de la resistencia histórica del pueblo maya frente a la colonización, la explotación y la marginación. El plan, por lo tanto, no busca retornar a un pasado idealizado, sino integrarlo al futuro. “El Renacimiento Maya no es un regreso al pasado, sino la integración de nuestra historia con el futuro”, afirmaba el Gobernador en su discurso. La conexión entre historia y modernidad es lo que realmente define este plan como un modelo de cambio estructural que va más allá de las promesas del corto plazo.

Visión económica: El humanismo mexicano y la infraestructura para el desarrollo

En el ámbito económico, el Gobernador Díaz Mena apuesta por un modelo de desarrollo sostenible que respeta la identidad y el entorno, pero que también garantiza una infraestructura moderna, interconectada y productiva. Aquí, el humanismo mexicano, reflejado en el Proyecto Renacimiento Maya, se fusiona con una visión pragmática de crecimiento económico, en la que la infraestructura juega un papel clave. La modernización del Puerto de Progreso, la creación de Polos de Bienestar, y el impulso de proyectos como el Tren Maya son apuestas concretas para conectar a Yucatán con las cadenas globales de valor, pero sin perder de vista las necesidades locales.

En este marco, el Plan contempla no sólo proyectos logísticos de gran escala, sino también una red de infraestructura territorial distribuida, que incluye mejoras en caminos rurales, acceso a servicios públicos y conectividad digital. Todo ello bajo un principio rector: el desarrollo no puede ser excluyente ni concentrado. Por ello, se busca cerrar la brecha entre Mérida y el interior del estado, garantizando que la inversión pública sea una herramienta de equidad.

La visión económica de el Gobernador Díaz Mena es, en esencia, un humanismo económico que propone generar prosperidad compartida, inclusión social y un enfoque integral en la justicia económica. Es una economía que no se mide solo en indicadores macroeconómicos, sino en el impacto real que tendrá sobre la vida de los yucatecos más vulnerables. En su discurso, se subrayó que “el crecimiento económico sólo tiene sentido si se traduce en bienestar para todas y todos”, un compromiso firme con la reducción de la desigualdad que va de la mano con una mejor calidad de vida para los grupos más desfavorecidos. El campo y las comunidades rurales son la base de esta visión, a las que se les promete un verdadero “rescate”, con un enfoque en la soberanía alimentaria y la modernización del sector agropecuario.

Visión social: la prosperidad compartida como pilar de la justicia social

Uno de los pilares más destacados de este plan es la prosperidad compartida. Este concepto es una declaración de principios que va más allá de los discursos convencionales sobre crecimiento. Para el Gobernador Díaz Mena, la verdadera prosperidad es aquella que no deja atrás a nadie, que reduce las brechas de desigualdad y coloca la justicia social en el centro de todas las decisiones. En su discurso, “prosperidad compartida” no es solo un término económico, sino una visión transformadora que promete mejorar la vida de todos los sectores de la sociedad, especialmente aquellos que han sido históricamente excluidos de los beneficios del desarrollo.

La educación, la salud y la vivienda son los ejes sobre los que se construye esta prosperidad compartida. En su presentación, el Gobernador enfatizó que la educación humanista es la clave para superar las desigualdades estructurales y que el acceso universal a la salud debe ser garantizado como un derecho fundamental, no un privilegio. En este sentido, el plan de infraestructura se alinea con una visión de desarrollo integral, en la que los servicios básicos se modernizan no solo para las grandes ciudades, sino también para las zonas rurales y las comunidades mayas.

La justicia social es la columna vertebral de este pacto social, que transforma a los pueblos originarios de Yucatán en protagonistas activos del renacimiento. En su discurso, el Gobernador Díaz Mena hizo un llamado claro a erradicar las discriminaciones estructurales que han condicionado la vida del pueblo maya, promoviendo su lengua, costumbres y derechos humanos como parte de la política pública estatal.

El Renacimiento Maya: la mejor época para Yucatán.

Con este plan, el Gobernador Joaquín Díaz Mena no solo está presentando un documento de políticas públicas, sino un compromiso con la historia de Yucatán y, sobre todo, con su futuro. La visión política, económica y social traducida en el Renacimiento Maya tiene el potencial de marcar un antes y después en la forma en que Yucatán se desarrolla en el contexto nacional y global.

Con un gobierno honesto y cercano al pueblo, un modelo económico que articula infraestructura, desarrollo sostenible e inclusión social, y una apuesta clara por la prosperidad compartida, el Plan Estatal de Desarrollo Renacimiento Maya se presenta como el gran proyecto de la Cuarta Transformación en Yucatán. Un plan en el que se reconoce que el futuro de Yucatán depende de la justicia social, del respeto a su pueblo maya y de una infraestructura inclusiva que lleve progreso a cada rincón del estado. No queda duda, de que este es el tiempo del Renacimiento Maya, la visión del Gobernador Joaquín Díaz Mena, compartida por el pueblo de Yucatán

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