Hay crisis en el Cuarto de Guerra de Claudia Sheinbaum: a pesar de una muy adelantada y onerosa campaña presidencial, la regenta de la CDMX ha visto estancarse sus preferencias a pesar de que durante 2022 recibió diversos espaldarazos de Andrés Manuel López Obrador y de la narrativa con que sus estrategas buscan imponer la visión de que la decisión ya está tomada, que “Es Claudia” por ser la única que garantizaría la continuidad de la Cuarta Transformación. Sin embargo el dispendio, el descuido de sus tareas sustantivas al frente de la ciudad (la crisis del Metro, la sequía o la inseguridad), y la falta de empatía con diversos miembros del gabinete son lo contrario de los principios que profesa López Obrador como eje del desempeño público.
La campaña digital de Sheinbaum ha sido intensa, con miles de mensajes bien editados en redes sociales, soportados por un ejército de escribas digitales y bots, tanto para ensalzar su desempeño, para minimizar el trabajo de sus competidores y para atacar y atajar a los críticos que se atraviesen en Facebook, Twitter, Instagram, TikTok y YouTube.
La empresa contratada para diseñar, ejecutar y actualizar esa estrategia es la consultoría Heurística, que dirige Iván Silva Yanome, y cotizó sus servicios en un promedio de 92 millones de pesos mensuales. Es decir, en medio año de campaña adelantada, el equipo de Sheinbaum habría invertido poco más de 552 millones de pesos.
En cuanto a la campaña en carteles espectaculares, misma que fue motivo de molestia del propio López Obrador —quién le giró instrucciones a Sheinbaum y a sus seguidores para evitar exponerse a eventuales sanciones del Instituto Nacional Electoral—, se calcula que fueron 1,300 espectaculares en todo el país, cuya sola renta en promedio habría sido de 20 mil pesos a “precios amigos”, o sea 26 millones de pesos mensuales tan sólo en la renta de estos espacios, además del diseño, arte e impresión de los anuncios desplegados durante tres meses.
Así, lejos de la “austeridad republicana”, sólo en propaganda digital y al aire libre (sin incluir la pinta de bardas) se habrían gastado ya unos 600 millones de pesos según diversas estimaciones.
Imagen ganadora
Otras de las acciones que separan a Sheinbaum de los principios públicos expuestos por la actual jefa de gobierno es la contratación de Demoscopía, la firma de encuestas y estudios de mercado de Mario Garza, que aglutina las mediciones de casi dos docenas de casas encuestadoras, que con cada lectura generan la percepción de que “es una carrera de dos” en la que a final de cuentas la jefa de gobierno sigue llevando la delantera.
Sin embargo, encuestas en Palacio Nacional indican que la jefa de Gobierno está estancada entre el 30 y 35 % de preferencia, mientras que avanzan Marcelo Ebrard y Adán Augusto López. En cuanto a conocimiento de marca, un estudio de Tresearch International demuestra que el secretario de Gobernación tiene 63 puntos de conocimiento y opinión de aspirantes; el canciller 70 puntos; la jefa de Gobierno 73; el senador Ricardo Monreal 60 y Gerardo Fernández Noroña 48 puntos.
El costo de las encuestadoras no es nada barato. Seguramente será un dato que en su momento se tendrá que transparentar. Pero una cosa es cierta: la campaña de Sheinbaum está en crisis y ha gastado a manos llenas.
Tercer Grado… deportivo
El formato del programa de debate político “Tercer Grado” es retomado en su versión deportiva y conducido por Denise Maerker. No serán ya sólo estadísticas, sino reflexión y polémica presentados por periodistas destacados en la materia: David Faitelson, Javier Alarcón, Alejandro de la Rosa, María José González, André Marín y Alberto Lati, que trabajan en empresas como TNT Sports, ESPN, Fox Sports, Imagen TV y TUDN. Se espera un debate de altura a partir del próximo lunes 10 de abril, en el canal de las estrellas, nmas.com.mx y en la plataforma ViX.