El secretario de
Gobernación,
Francisco Blake, asegura que a matanza de 72 indocumentados latinoamericanos en Tamaulipas no qudará impune. A saber. O mejor dicho, a ver. Una de las piezas con las cuales empezó, se le rebeló. Se trata de la comisionada del Instituto Nacional de
Migración a
Cecilia Romero, a quien el martes se
le pidió la renuncia. La señora Romero se despidió de su equipo más cercano esa misma noche, pero los anticuerpos comenzaron a operar. El miércoles, la
corriente política que la respalda, la extrema derecha del PAN, provocó
que se congelara la decisión. El jueves circularon versiones de que
el cambio será el viernes, pero nadie dice nada. de
quien depende, sólo dice que están evaluando su trabajo tras la matanza
de 72 latinoamericanos indocumentados. No dice que se va, ni que se
queda. Pero en la política, cuando no se defiende, se defenestra. A menos, claro, que el nuevo secretario de Gobernación sea tan débil e inexperto, que le tomaron la medida rápidamente y no sabe cómo reaccionar.