Vaya turbulencia que hay en la Secretaría de Gobernación. El martes se le pidió la renuncia como comisionada del Instituto Nacional de Migración a
Cecilia Romero y esa misma noche se despidió de su equipo más cercano. Pero el miércoles, la corriente política que la respalda, la extrema derecha del PAN, provocó que se congelara la decisión. El jueves circulan las versiones de que el cambio será el viernes, pero nadie dice nada. El secretario de Gobernación,
Francisco Blake, de quien depende, sólo dice que están evaluando su trabajo tras la matanza de 72 latinoamericanos indocumentados. No dice que se va, ni que se queda. Pero en la política, cuando no se defiende, se defenestra.