Es curioso, pero desde el primer momento en que connotados periodistas se dieron cuenta que el empresario
Lorenzo Zambrano, presidente de Cemex, estaba haciendo una crítica a los empresarios regios a los que "tanto les" dio Monterrey, estaban huyendo por la situación que se vive en Nuevo León, comenzaron a elogiarlo por haber externado su opinión, sin que nadie le preguntara a quién se refería. Empresarios que "tanto les ha dado Monterrey", ya se cuentan por decenas, que han abandonado Nuevo León por la violencia. Pero ninguno tan prominente como un antiguo amigo de Zambrano,
Alejandro Junco de la Vega, quien hace casi un par de años se mudó de Monterrey a Austin con sus hijos y sus nietos, por la situación imperante en el estado. Un poco tarde para cobrarle la factura a Junco de la Vega, dueño del Grupo Reforma, aunque a decir verdad, él puso el ejemplo para el éxodo regio, circunscrito, eso sí, a quienes tienen el dinero suficiente para hacerlo.