La corriente de Los Chuchos, que encabeza
Jesús Ortega, presidente del PRD, está trabajando para respaldar a
Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, a que consiga la candidatura de la izquierda para las elecciones presidenciales de 2012. Si lo apoyan, calculan, ellos ganan. La evaluación, que por cierto comparten en otras trincheras, es que
Ebrard no podrá luchar por la candidatura presidencial y, al mismo tiempo, imponer a su candidato al gobierno del Distrito Federal. Uno u otro. Y si lo apoyan, estiman, podrán impulsar al senador
Carlos Navarrete, que se muere por un puesto de gobernante, a que sea la fórmula perredista para 2012.