Ya se dieron cuenta en el gobierno del Distrito Federal. El secretario general de Gobierno,
José Ángel Ávila, está moviendo el pandero atrás de su jefe
Marcelo Ebrard. El gobernante capitalino le ha pedido que tienda lazos con todas las corrientes del PRD en la capital, incluido
René Bejarano, quien sin estar propiamente en el partido sigue teniendo gran poder e influencia dentro del perredismo metropolitano. Pero... siempre hay un pero.
Ávila se pasó de vivo y está forjando alianzas por su parte porque quiere ser el heredero de
Ebrard en el Palacio del Ayuntamiento.