Mientras el gobierno federal mexicano discute una vez más qué hacer con la violencia en Ciudad Juárez, en Texas ya se implantó un plan de contención para evitar la sangre llegue a los Estados Unidos.
Rick Perry, gobernador de Texas, anunció el martes por la tarde un plan de contención para evitar que la violencia que se vive en los estados del norte de México se filtre hacia ese estado.
El anuncio del gobernador se dio como respuesta la reciente ola de asesinatos en las ciudades fronterizas mexicanas.
La activación de la primera fase del plan implica a las fuerzas de seguridad de Texas, pero no se revelarán más detalles del mismo por cuestiones de seguridad, difundió la oficina del gobernador.
“Con al aumento de la amenaza de que la violencia de México se desborde a través de la frontera, hemos tomados importantes medidas para incrementar la presencia de la policía a lo largo de la frontera tejana y hemos puesto en espera una cantidad adicional de recursos para combatir cualquier situación potencial”, señaló el gobernador.
“Es imperativo que el gobierno federal destine inmediatamente recursos adicionales para prevenir la filtración de violencia, pero con la seguridad de los tejanos en juego, no podemos darnos el lujo de esperar”.
Algunas de las medidas del plan incluyen el aumento de operaciones de vigilancia en la frontera por policías estatales y locales, el Centro de Operaciones de Seguridad de Texas, y los Centros conjuntos de Inteligencia Operacional para asegurar el intercambio de información.
También se aumentará la presencia de patrullas terrestres, marinas y aéreas, así como sobre vuelos de helicópteros en el Río colorado.
Otros recursos han sido puestos en espera para el rápido despliegue de equipos Swat y “Trooper Strike Teams”, además de que los “Ranger Recon Teams” estarán preparados para reposicionarse en relación a la amenaza.
“Tejas tiene una relación económica y cultural única con México, y estamos comprometidos al interés común de acabar con estas empresas criminales”, agregó el gobernador.
Unas 4 mil 700 personas han muerto en Ciudad Juárez desde el 2008, una de las ciudades más violentas del mundo.
“Una frontera porosa ubica a Texas y a la nación en riesgo por terrositas internacionales, cárteles del crimen y pandillas transnacionales.
“Hasta que el gobierno federal cumpla su promesa de resguardar la frontera, Texas continuará llenando estos vacíos poniendo más botas en el suelo, dando más recursos para la policía y nivelando la tecnología a lo largo de la frontera”, dijo la oficina del gobernador Perry.