Redacción EjeCentral.com.mx
El presidente Sebastián Piñera decretó estado de catástrofe la Región de O'Higgins. "Hay daños significativos en Rancagua (...) Vamos a desplazar las FFAA que sean necesarias, para garantizar las seguridad ciudadanas", dijo.
En su discurso inaugural sostuvo "quiero llamar a todos a secar las lágrimas y poner manos a la obra, reconstruir nuestro país, mejor al que teníamos antes, levantar el alma de nuestro país, queremos un país que los valores sean frecuentes, el pueblo chileno va a estar a la altura de este desafío".
"Queremos representar las esperanzas de todo el pueblo, quiero aprovechar pedirle a las personas que sigan de manera preventiva la alerta de tsunami", dijo el mandatario.
"Quiero decirle a los chilenos que a pesar de toda la adversidad, nada se nos ha regalado, todo lo demás lo hemos conquistado con trabajo, en medio de la adversidad se mide la valentía de un pueblo y sé que tenemos un pueblo valiente, trabajador, que está preparado para enfrentar la adversidad", agregó.
Minutos antes de asumir el cargo, se registraron dos réplicas de 7.2 y 6.4 grados Richter sacudieron hoy a la zona centro-sur de Chile, minutos antes de que el presidente electo Sebastián Piñera asuma el poder para el periodo 2010-2014.
La primera réplica desde el terremoto del 27 de febrero pasado, se registró a las 11:39 horas locales (14:39 GMT) y provocó pánico entre la población, que en muchos casos evacuó edificios en Santiago y otras ciudades del centro y sur del país.
El epicentro del sismo fue ubicado a 124 kilómetros al sur de Santiago, en la región del Libertador Bernardo O’Higgins, y a 35 kilómetros de profundidad, reportó el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Las zonas costeras de la mayor parte del territorio chileno fueron desalojadas por los servicios de emergencia luego de que las autoridades emitieran una alerta de tsunami tras una réplica de 7.2 grados Richter que remeció al país.
La Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) ordenó a los cuerpos de socorro y autoridades de seis regiones del país que van de norte a sur el desalojo de los habitantes asentados cerca del borde costero y trasladarlos a zonas altas ante el riego de un maremoto.
En el sureño balneario costero de Constitución, que fue devastado por el terremoto y el tsunami que le siguió el 27 de febrero, miles de sus habitantes se volcaron a las calles y subieron a los cerros colindantes ante el temor de que se repitiera un maremoto. Escenas similares de observaron en las poblaciones del borde costero del centro-sur del país, los cuales sufrieron graves daños por el tsunami de hace 12 días, el cual tomó por sorpresa a miles de personas pues las autoridades nunca emitieron una alerta.